martes, 26 de julio de 2016

"Al basural..."

"¿Donde anda el Víctor, doña? Fue al Basural..." - responde desde el otro lado del portón de chapa y alambre, la mamá -. El pibe tiene 14 recién cumplidos, ya conoce el oficio de sobrevivir de la basura y el reciclado y se maneja solo. La madre, va cada vez menos para aquellos lados ya que tiene hijos más chicos, y los mayores ahora hacen todo el trabajo. Avenida Antártida al 8300, uno de los tantos fondos de la Mar del Plata oculta, atrás de las escenografías de alfajores y lobos de mar, se levanta el basural en la salida del camino a Miramar.

"¿Quién lo busca..?", pregunta la mujer. "De la Iglesia, cuando venga dígale que estuvo Juan..." responde un educador que se vuelve con el mate, en el Barrio Parque Hermoso.

Mar del Plata, con vaya a saber que dibujo censal arrojó 600.000 habitantes en el 2010, pero los que entienden en la Universidad Nacional, en off claro, dicen que tiene que estar cerca del millón de habitantes, sin contar los cientos de miles de turistas que se suman en el verano, cuando también la competencia de buscadores, se duplica en el Predio de Disposición Final de Residuos.

Camiones y camiones de la empresa Tucsan S.A. (perteneciente al Grupo Roggio, el mismo de Metrovías) con toneladas y toneladas de basura se abren paso entre los pibes y sus familias, que se apiñan frente a la catarata de bolsas, todos los días llueva o truene. Pibes y jóvenes que fueron empujados al oficio de "la Quema". Nadie elige comer de la basura que genera este sistema del derroche y el hambre.


Algunos números...

Desde 2012, la Secretaría de Ambiente de la Nación, con apoyo del Banco Mundial, creó el Programa GIRSU (Gestión de Residuos Sólidos Urbanos) que preveía numerosas medidas para el saneamiento del tratamiento de los residuos. Entre ellas figuraba un programa de inclusión social el cual tenía por objeto la integración de los trabajadores informales en una planta de reciclado y la eliminación del trabajo de los niños y adolescentes mediante un programa de inclusión que recién comenzó hacia fines de 2015. En 2014 según un informe, la fundación Alameda denunció la presencia de cerca de 100 adolescentes y niños trabajando en el Predio junto a otras 400 personas adultas. 

En 2011, la Cooperativa CURA, fundada por recicladores recibió, videoconferencia nacional mediante, la gestión de un galpón dispuesto para el trabajo de 120 personas y hoy son 33 trabajadores-socios con serias dificultades para subsistir. En los días que se redactan estas líneas, la cooperativa se encuentra de paro por tiempo indeterminado. Prácticamente ganan lo mismo que un recuperador informal de los que entran al predio. 
El municipio abona mensualmente al Grupo Roggio 60 millones de pesos por mes y a "9 de Julio" (empresa dedicada a la recolección) 45 millones mensuales. "La nueve de Julio" como se dice usualmente, tiene una importante capacidad de extorsión en sus paros (que fueron cuatro en lo que va del año) ya que en un día sin recolección el Municipio pierde un millón y medio de pesos. 

Un negocio que beneficia a pocos

El ENOSUR (el ente municipal dedicado a los Servicios Urbanos, cementerios, espacios públicos, higiene, etc.) es el responsable del Área y mantiene en su estructura un Equipo de profesionales a cargo del Programa de inclusión, el cuál coordina junto a educadores "ad honorem" de algunas ONG y la Iglesia, la tarea de acompañar las historias de 40 pibes, muchos de ellos sostén de familia con su trabajo. Entre otras cosas, el Programa se proponía: que vuelvan a la escuela, que hagan trámites de programas o derechos que les corresponden, tratamiento de la salud, de adicciones, que puedan participar de espacios deportivos y artísticos. Para esto último el Municipio firmó un convenio con la Mutual de los trabajadores de YPF para uso de un predio aledaño. 

El "Programa de inclusión" se parió en un contexto de cambio de gestión política, recorte de presupuestos en educación, en cultura y amenazas de arancelamiento en los polideportivos barriales. De los 120 millones de pesos que el municipio recauda por "la tasa especial GIRSU" deberían salir algunos recursos para que la propuesta de inclusión sea más efectiva y de calidad. Para que el Equipo Social cuente con un móvil para visitas o traslados de los chicos. Los $1500 pesos por módulo que recibe la mayoría de los adolescentes, no representan ni un tercio de lo que ellos con ese oficio pueden generar para su familia. No parece ser entendible para el Programa que los trayectos de vida de muchos de estos pibes del nylon y el humo puedan tener altibajos, por eso muchos de ellos a la primera de cambio, reciben la baja de la beca si no van a la escuela o los profesionales del Equipo no los ubican en su casa. No queda otra que volver "al predio". Vale el riesgo de enfrentar la violencia cotidiana, la comercialización de drogas, los accidentes, la tuberculosis. Ya saben que "los de la bonaerense", que custodian la entrada, les hacen la gamba mintiéndoles a los operadores sociales o ayudándoles a esconderse. No alcanzan "los circuitos de la buena voluntad" entre los trabajadores municipales que atienden diversas áreas, para ofrecer propuestas atrayentes y que los chicos se sientan tentados a no volver "a la quema". 

El anterior intendente, Gustavo Pulti, enfrenta varias causas por uso indebido en los fueros de delitos económicos. En 2008 año de la final de Copa Davis que se disputó en Mar del Plata, el ex intendente había firmado un decreto que disponía de fondos de emergencia de Desarrollo Social para ser utilizados en las instalaciones del Polideportivo donde se jugaría la final. El informe citado de la ONG La Alameda, denunciaba que los fondos del BID para el Programa Social llegaban desde 2006. 

La cuestión se acarrea de hace muchos años, muchos gobiernos de diverso signo (en algunas cosas). Algunos padres y madres de los adolescentes de hoy se criaron en el basural. El único "derrame" que parece ofrecer el sistema del capital es el de los líquidos lixiviados.

La tasa GIRSU se actualizó recientemente, los vecinos ahora pagan un 27% más, el Programa, las becas y la vida de los pibes y pibas del fondo marplatense sigue igual.


Casualidades misteriosas

Hace muy poco, conocí la obra del artista plástico argentino Daniel Corvino. Una de sus pinturas más conocidas es titulada increíblemente, "Carlitos Arroyo, cartonero". Mueca del destino será que esta obra de 2010, tiene como homónimo al Intendente municipal de General Pueyrredon. Intuyo que Corvino, habrá pensado más en una seña al entrañable Juanito Laguna de Antonio Berni que al cuestionado intendente de esta ciudad. Misterio del arte. 

Fuentes:
http://datos.lacapitalmdp.com/en-2015-la-planta-de-cura-recupero-1752-toneladas-de-residuos/
http://www.mardelplata.gob.ar/ciem/censo%202010/censo%202010.pdf
https://laalameda.wordpress.com/2014/01/21/mar-del-plata-el-basural-municipal-de-los-ninos-video-fotos-y-denuncia/
http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/6-21060-2011-03-15.html


Daniel Corvino, Carlitos Arroyo cartonero. Acrílico, 195 x 195 cm, 2010.

domingo, 12 de junio de 2016

Morir de frío

La madrugada del viernes 10 de junio murió de hipotermia Juan Pablo Ramos, un muchacho de 25 años, acostado sobre la gomaespuma que había podido conseguir vaya a saber cuándo y dónde. Tapado con una frazada que luego fue su bolsa mortuoria, porque ni eso mereció y despojado de las pocas propiedades que este sistema le permitía: dos estampitas, unas medias secas y una bolsita con poxi.

Un pibe de 25 años, un joven, que probablemente desde hace años ha venido transitado por los laberínticos tratos institucionales que este Estado abandónico suele ofrecer y también del "onegeísmo" que calma conciencias pero no protagoniza transformaciones reales. "Mar del Plata es grande", pero a estas situaciones en el mundillo de las oficinas municipales se las conoce con nombre y apellido. 
Algunos medios escondieron tras el sustantivo"un hombre", y el hipócrita "un vecino" que soltó una funcionaria al referirse a Juan Pablo, dejando oculta la etapa vital que muchos tienen sepultada tras el rostro de muchos inviernos en calle. 

Pero Juan Pablo no se fue sólo en estos treinta y pico de días de frío y lluvia, lo siguió con unos quince días de diferencia a Miguel Ángel Mansilla (de 60 años) que también murió por hipotermia en "La Feliz", y cuyo cuerpo, todavía espera sepultura. A ese mismo Miguel, también había muchos que lo conocían. Y no alcanzaron las lamentaciones y los pedidos de informes de varios concejales para evitar que Miguel fuera el primero de otros más este invierno.

Mar del Plata, con probablemente bastante más que el número de habitantes que arrojó el último Censo Nacional del 2010 (600.000 hab.) se calculó a fines del 2015, por iniciativa de la Defensoría del Pueblo de la Provincia, la ONG "Nada es imposible" y varias organizaciones eclesiales, que hay alrededor de 200 personas en situación de calle.
Hay historias de todo tipo, muchas con elementos de fuertes conflictos familiares, consumo de sustancias, violencia y padecimientos mentales. Pero ninguna de estas características describe a nadie, en todo caso son elementos para servir de trampolín a las respuestas que los funcionarios debieran tener a la mano. Pero no, parece que ninguno de los que salieron a dar explicaciones esa misma mañana encontró mejor respuesta que devolver a Juan Pablo a la calle, después que según los dichos de Vilma Baragiola y Nadia Contreras, agrediera a un operador municipal de la Casa "El Campito". 

El Congreso de la Nación sancionó en 2010 la Ley 26.657 "de Salud Mental", en cuyo artículo 4 reconoce que, por ejemplo "las adicciones deben ser abordadas, como parte integrante de las políticas de salud mental" y que todas las personas con este padecimiento "tienen todos los derechos y garantías que se establecen en la presente ley". Y en el art. 20, prevé la internación involuntaria, de toda aquella persona que se encuentre en una "situación de riesgo cierto e inminente para sí o para terceros". Y por si esto fuera poco, la Ley Provincial 13956 (de 2010) crea el "Programa de Asistencia Integral para personas en situación de calle" y un Convenio de cooperación con las municipalidades . 
Y como dato de color, vale recordar el veto parcial (n° 42 del 2013) del Jefe de Gobierno Mauricio Macri, a una Ley similar en Ciudad de Buenos Aires, como para cerrar el circulo de coincidencias. 

Todo esto no deja posibilidad a considerarse de otra manera que no sea como un "abandono de persona", negligencia, "incumplimiento de funcionario público", etc., etc. Pongamos el nombre que queramos, pero acá hay una serie de hechos y omisiones desafortunadas de parte de muchísimos actores, que si no se opera con celeridad va a seguir cobrándose vidas. Y todavía esperan en condiciones sumamente críticas, varias familias con niños, mujeres solas algunas, víctimas de las lluvias y el temporal pasado en Barrios como Las Heras, La Herradura, Parque Palermo y tantos otros.

Los Juan Pablo y los Miguel son los "sobrantes del sistema", los "ninguneados", los "nadies", que se hacen alguien, alguna vez, de vez en cuando "en la crónica roja de la prensa local", como decía Galeano.


de la Serie "Juanito Laguna" de Antonio Berni (fragmento)

domingo, 3 de enero de 2016

Elogio de la grieta

El concepto de “grieta” se ha instalado desde hace meses desde el poder mediático como una pseudocategoría que aparenta carácter filosófico. No es extraño encontrar programas de Tv que todavía le dediquen minutos y minutos de aire, y panelistas que parecen haber realizado posgrados en “la grieta”. Ha tenido este concepto la misma suerte que la idea de “Cambio”, es decir, lograron instalarlo con un particular sesgo: deshacer la posibilidad de una continuidad política en nuestro país y fundamentalmente generar consenso público sobre la necesidad de poner patas arriba el camino andado hasta el momento. No solo en todo lo que refiere a la distribución del ingreso sino en el estilo político, las formas, la tradición reivindicada, todo lo que huela a “nacional y popular”, todo lo que huela a “cabeza”, lo que huela a “chori”. Y digo especialmente “huela” retomando aquella idea de Rodolfo Kush, cuando hacía referencia al hedor, enfrentada a la pulcritud.

Hay en esta oposición hedor-pulcritud una intuición muy potente que puede ayudarnos hoy, y que incluso, tiene que ver con la fe. Vale la pena una cita, aunque extensa:

...el remedio natural del que se siente desplazado, un remedio exterior que se concreta en el fácil mito de la pulcritud, como primer síntoma de una negativa conexión con el ambiente. (…) La verdad que tenemos miedo, el miedo de no saber como llamar todo eso que nos acosa y que está afuera y que nos hace sentir indefensos y atrapados. (…) Hay cierta satisfacción de pensar que efectivamente estamos limpios y que las calles no lo están (…) Y lo pensamos aunque sea gratuito porque, si no, perderíamos la poca seguridad que tenemos, aunque sea una seguridad exterior, manifestada con insolencia y agresión, hasta el punto de hablar de hedor con el único afán de avergonzar a los otros, los que nos miran con recelo. (R. Kusch; América Profunda, 1999)

Y continúa explicando Kusch que esta relación es una “aversión irremediable”, que aplicamos a todo lo americano enfrentados a una pretendida identidad europeizada. Frente a los hedientos será cuestión de “internarlos y limpiar la calle e implantar la pulcritud”. La historia de América y de nuestro pueblo está atravesada por esta oposición: la barbarie y lo civilizado; el negro, el indio y el blanco; unitarios y federales; el inmigrante y el criollo; pueblo y oligarquía; peronismo y antiperonismo.

En una recorrida teológica del cristianismo vemos también como la analogía de “la grieta” está legitimada y aceptada, utilizada como algo posible y evidente, provocado por las mezquindades humanas. En la famosa historia del rico llamado “Epulón y el pobre Lázaro”, se le recuerda a aquél que en vida había recibido bienes que “entre ustedes y nosotros se abre un gran abismo. De manera que los que quieren pasar de aquí hasta allí no pueden hacerlo, y tampoco se puede pasar de allí hasta aquí" (Lc. 16, 19-31). De igual manera en el Evangelio de Lucas, Jesús advierte a sus discípulos sobre los fariseos: “Yo he venido a traer fuego sobre la tierra, ¡y cómo desearía que ya estuviera ardiendo! (…) ¿Piensan ustedes que he venido a traer la paz a la tierra? No, les digo que he venido a traer la división. De ahora en adelante, cinco miembros de una familia estarán divididos, tres contra dos y dos contra tres: el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra». (Lc. 12, 49-53) Están plagadas las sagradas escrituras en la tradición hebrea, cristiana e islámica de este tipo de confrontaciones. Otro claro ejemplo son los salmos llamados imprecatorios que desean la muerte incluso al adversario. La interpretación moderna ha espiritualizado la hermenéutica sobre ellos, pero es imposible esconder el antagonismo que plantean.
Es verdad que Jesús de Nazareth, murió por todos, pero vivió desde los más pobres y corrió la suerte de los delincuentes. Murió como morían los más despreciados. Es desde ahí que está planteada la universalidad de su mensaje: que todos los hombres sean hermanos.

Tanto en la filosofía (hay una amplísima producción en la tradición del humanismo, o en el personalismo filosófico) como en las religiones monoteístas, existe una intuición que tiende a la unidad del género humano y de la búsqueda del encuentro con el otro. Aunque esa unidad siempre parte de la no exclusión de nadie. Cuando hay un excluido, no hay unidad posible.

Hay que ser claros, en política no da lo mismo cualquier cosa. Uno siempre se para desde un lugar, y es desde ese lugar donde mira el mundo y apunta a un horizonte. De esta manera, debemos decir “bienvenida la grieta”, “la grieta aclara”, “no da lo mismo cualquier cosa”. Siempre hubo grieta porque siempre hemos podido elegir dónde pararnos.
Mienten aquellos que prometen unidad, porque no hay unidad posible planteada sobre la base de la exclusión de algunos sectores sociales. O se benefician unos, o se benefician otros. El modo único de bien-estar social que se plantea, es posible sólo en el camino del crecimiento humano, social y económico de los más humildes. Pero no para, creciendo, convertirse a la lógica de los sectores de poder (develar esta dinámica es tarea de la militancia social). De esta transformación de mentalidad de oprimido en opresor tiene mucho que ver la influencia de los medios masivos. No extraña entonces que amplios sectores populares terminen avalando políticas que le serán contrarias. Como escribía Paulo Freire “la gran tarea humanista e histórica de los oprimidos: liberarse a sí mismos y liberar a los opresores” de esta dinámica diabólica1 de la deshumanización.

La patria es el otro

Más allá de las acepciones políticas, hubo en esta expresión de la ex presidente una genial intuición y definición política. Aquél sustrato unificador, aquella identidad común que reúne en un origen y un destino colectivo, marcada por la pertenencia a la tierra de nuestros padres y madres, a nuestros antecesores, a nuestra herencia, tiene un carácter fundamental que es la vida plena del otro. Especialmente el otro que sufre, el otro que es otro por lejanía social, por diversidad cultural, sexual, económica, religiosa. La Patria en este caso es una pertenencia inclusiva, una identidad que integra.
Mauricio Macri, llamativamente en su jura como presidente evitó decir la fórmula que reza “desempeñar con lealtad y patriotismo el cargo de presidente de la nación” y reemplazó por “lealtad y honestidad”. Esta omisión nos permitiría jugar con la idea de que en la nueva administración pública existe, incluso semióticamente, una ausencia del otro como conciencia libre y autónoma. Sin embargo, el nuevo presidente sí rezó la parte de la fórmula que dice “que Dios y la Patria me lo demanden”. Esto es, hay una comunidad humana, que está junto a la figura trascendente de Dios, vigilante y juzgadora. Vox populi, vox Dei. El Pueblo, la Patria, que como una multitud de otros diversos espera que no se obre en contra de sus intereses.
El Cardenal Poli en el Te Deum en la Catedral porteña, algo que fue poco advertido, dedicó sus palabras a esta idea de Patria e incluso leyó una oda de Borges sobre el tema, como recordando la trascendente importancia de su omisión.


La distinción nosotros/ellos es constitutiva de la política

No existe posibilidad de vida democrática pretendiendo la unidad total de los intereses. Esa “unidad” proclamada y deseada desde los programas televisivos del prime-time es la anulación de toda política democrática. La anulación de los deseos del otro. Traducido significa la dominación total de los intereses de algunos. Solo ahí será la desaparición del conflicto. Es la paz de los cementerios. De algún modo, es la concepción de la política liberal entendida como amigo/enemigo. Al enemigo se lo destruye. Fue la oposición y su infantería mediática, sumado a no pocos errores del gobierno saliente quién generó un ambiente de antagonismo destructivo.
Sin embargo, una concepción necesaria, como democracia raizal2 requiere entenderla desde la dinámica nosotros/ellos que acepta unas reglas de juego comunes y pugna por una nueva hegemonía de intereses, pero no con la eliminación el otro sino con el sometimiento adversarial dentro del marco de las reglas de juego comunmente consensuadas (por ej. el sistema constitucional vigente). A esto llama Chantal Mouffe un modelo agonista de lo político. Entiende la posibilidad de “una grieta”, incluso como deseable y necesaria, pero en la cual ninguno se caiga dentro. Esto quiere decir entender al conflicto como constitutivo de la dinámica política. En una democracia raizal al adversario se lo derrota legítimamente no se busca su eliminación, sino más bien instalar una nueva hegemonía.

Un Papa con política y teología agonista

En esta línea se encuentran las enseñanzas sociales del Papa Francisco. En Evangelii Gaudium (2013), su primer exhortación apostólica, enuncia cuatro principios cristianos para marchar en la construcción de un mundo con paz, justicia y fraternidad. Allí aclara:

la paz social no puede entenderse (...) como una mera ausencia de violencia, lograda por la imposición de un sector sobre los otros. También sería una falsa paz aquella que sirva como excusa para justificar una organización social que silencie o tranquilice a los más pobres, de manera que aquellos que gozan de los mayores beneficios puedan sostener su estilo de vida sin sobresaltos mientras los demás sobreviven como pueden. Las reivindicaciones sociales que tienen que ver con la distribución del ingreso, la inclusión social de los pobres y los derechos humanos, no pueden ser sofocadas con el pretexto de construir un consenso de escritorio. La dignidad de la persona humana y el bien común están por encima de la tranquilidad de algunos que no quieren renunciar a sus privilegios. (EG, 218)

Es así que, si bien Francisco nos exhorta a buscar la prevalencia de la paz sobre el conflicto, reconoce que “el conflicto no puede ser ignorado o disimulado. Ha de ser asumido. Pero si quedamos atrapados en él, perdemos perspectivas.” ¡Cuánto servirán estas palabras para hacer un exámen de conciencia de nuestra militancia!
De la misma manera utiliza la metáfora del poliedro (EG, 236) (en contraposición a la esfera) para comprender de una manera inclusiva, las diversidades existentes a nivel global y cómo estas deben integrarse en las dinámica de una globalización de la solidaridad, respetuosa de los intereses de las comunidades humanas y de la Tierra. Esta visión entra en contradicción con la globalización universal y unipolar que plantean los intereses del capitalismo financiero liberal, condenado por inhumano e idólatra, por lo tanto no cristiano.

No casualmente, el Papa en sus primeros discursos compartía el deseo de que sus pastores, (y por qué no el laicado) tuviera “olor a oveja”. Ese olor (hedor) propio de lo popular, de la vida cotidiana, del trabajador satisfecho por su trabajo y lucha diaria, el olor del guiso solidario, de la fraternidad y no del individualismo pulcro que solo piensa en cerrar la grieta que gede. Ahí debe estar, y desde ahí pensar y hacer política, quien pretenda la unidad, la paz y la fraternidad social, sobre la base de la justicia.



La imagen pertenece a diarioregistrado.com

1Del griego dia-baléin, “separar, dividir, desunir”. Las dimensiones de diabólico-simbólico en la naturaleza y la vida personal y social son desarrolladas por el teólogo brasileño Leonardo Boff.

2Mouffe utiliza la expresión “democracia radical”. Debido a la acepción partidaria que el término tiene en nuestro país prefiero utilizar el termino “raizal”, sumando también el desarrollo que hace sobre el adjetivo la filósofa Isabel Rauber.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

El balotaje desde la óptica de las enseñanzas sociales del Papa Francisco

Por Facundo Barrionuevo

"El padre de la mentira sabe usurpar palabras nobles,
promover modas intelectuales y adoptar poses ideológicas.
Pero si ustedes construyen sobre bases sólidas,
sobre las necesidades reales
y la experiencia viva de sus hermanos campesinos e indígenas,
los trabajadores y excluidos y las familias marginadas,
seguramente no se van a equivocar".
Papa Francisco (Bolivia, 09/07/15)

   Si bien la Doctrina Social de la Iglesia, jamás va a señalar o bendecir un partido o frente político por más que se autoproclame defensor de los valores y principios del cristianismo, nos es posible leer la coyuntura y disputa electoral con los lentes de su enseñanza y ensayar algunas apreciaciones. Es decir, por más que no es de interés de este conjunto de orientaciones eclesiales digitar el voto a sus fieles, sabemos que no puede dar lo mismo cualquier opción.
No es novedad por otra parte, la influencia de los “cuadros” jerárquicos (curas, obispos) como inspiradores y legitimadores ideológicos en las más diversas disputas políticas a lo largo de toda nuestra historia nacional. Incluso reciéntemente, algunos periodistas y operadores políticos dejaron ver la influencia que habían jugado los párrocos y curas “villeros” en la interna PASO del peronismo de la provincia de Buenos Aires y luego en los resultados de la elección del Gobernador de la Provincia. Nadie ignora que Julián Domínguez era el candidato de la amplia mayoría del Episcopado nacional e incluso que llegó a provocar molestias en Santa Marta, que no se produjera el “gesto de humildad” por parte del otro candidato. No da todo lo mismo.

   Ya los gestos, discursos y escritos del Papa Francisco empiezan a formar parte de lo que conocemos como Enseñanza Social de la Iglesia. Y aunque al decir de él “tampoco se deba esperar del magisterio papal una palabra definitiva o acabada sobre todas las realidades que afectan a la Iglesia y al mundo” (cfr. Evangelii Gaudium n°16) bien podemos analizar algunas de sus orientaciones, en función de la elección presidencial que viene.
   En el menú vernáculo que se nos ofrece para ocupar el sillón de Rivadavia, aparece por un lado una oferta claramente neoliberal y conservadora con equipos de trabajo extraído de las gerencias de grandes transnacionales, con recetas de ajuste y endeudamiento, y por el otro, un complejo entramado político que va de izquierda al centro, que encuentra a Scioli como exponente de lo que se espera sea un modelo de desarrollo con inclusión social con un sistema de pesos y contrapesos interno que oscilará entre posibilidades más o menos populares.
   El papa Francisco ha venido desarrollando a lo largo de sus escritos oficiales, discursos, viajes y audiencias, unas máximas que no dejan lugar a dudas lo que debemos mirar en los partidos y candidatos, a la hora de ejercer el derecho ciudadano al voto. Y que de la misma manera nos señalan valores para ejercer como laicos un protagonismo social y político:
   Todavía resuena las palabras, y la emoción que dejó el escuchar a un “Sumo Pontífice” clamar "Ninguna familia sin vivienda, ningún campesino sin tierra, ningún trabajador sin derechos, ninguna persona sin la dignidad que da el trabajo" (Discurso a los Movimientos Populares, 28/10/2014), de donde hoy se recupera la consigna “Tierra, Techo y Trabajo” como bandera.
   Pero esto no era una novedad, ya nuestro papa argentino había declarado con fuerza en la Exhortación apostólica”, “hoy tenemos que decir no a una economía de la exclusión y la inequidad. Esa economía mata.”(EG. 53) Y aclaraba “algunos todavía defienden las teorías del 'derrame', que suponen que todo crecimiento económico, favorecido por la libertad de mercado, logra provocar por sí mismo mayor equidad e inclusión social” (EG. 54). Es “una economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano” (EG. 55).
   Del mismo modo, ante los reclamos de seguridad, vincula la violencia social a las relaciones de exclusión, y advierte que “hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad (…) será imposible erradicar la violencia” “El sistema social y económico es injusto en su raíz” (EG. 59). Y denuncia que las estrategias de represión y las armas “no resolverán jamás” el daño del tejido social y sobre todo “crean nuevos y peores conflictos”.
   Sobre los pobres y la pobreza, en el Encuentro de Movimientos Sociales realizado en el Vaticano, exhortaba que son “hipócritas” aquellos que abordan la pobreza con "estrategias de contención que únicamente tranquilice y convierta a los pobres en seres domesticados e inofensivos". Señalaba que “Los pobres no solamente padecen la injusticia sino que luchan contra ella”, motivando siempre a la acción social. Pero no ignora que hoy el fenómeno de la exclusión, producto de esta “sociedad del descarte”, es la mayor degradación de la persona, que lo aleja de la sociedad y lo convierte no ya en “explotado” sino en “desecho”, en “sobrante”.
   
   Sería muy extenso abordar todas las cuestiones que ha desarrollado Francisco en estos dos años de pontificado, por ejemplo: el cuidado del medioambiente, la familia, los jóvenes y ancianos, la trata de personas, el narcotráfico, el tráfico de armas, la pena de muerte y la dignidad toda vida humana, la violencia, el fundamentalismo, la inmigración, el lugar y los sufrimientos de la mujer en esta sociedad del consumo, la defensa de las culturas nacionales, los medios de comunicación, la Patria Grande y un largo etcétera. No en vano ha cosechado opositores en todas las geografías y los rubros, desde sectores episcopales y religiosos, sectores del periodismo internacional y local, los exiliados cubanos en Miami, el Partido Republicano en E.E.U.U., etc. etc. etc. 
   
   Ya no es posible citar al Papa y pretender que la salida al “cuello de botella” de la crisis del capitalismo globalizado se resuelva con ajustes y recetas del liberalismo de mercado. Es coherente entonces que, sorpresivamente, algunos ya evitan hablar del Obispo de Roma. Parafraseando al Obispo Miguel Hesayne diremos que: "no se puede citar al papa y ser neoliberal".


   Las grandes tradiciones religiosas a lo largo de la historia, desde Hammurabi hasta las religiones monoteístas actuales, incluso las comunidades indígenas, tienen una ética común, expresada en una máxima que es una constante: “servir a la viuda, dar de beber al sediento, dar de comer al hambriento y vestir al desnudo”, (Cfr. Enrique Dussel) de manera que hay aquí un fundamento raizal como principio de diálogo para una política que parta de los más humildes a todos.
   El Evangelio es claro: “nadie puede servir a dos señores,(...) no se puede servir a Dios o al dinero” (Mt. 6,24). En los textos sagrados, desde el Antiguo Testamento, la inclinación del Señor es la escucha de su Pueblo, de los sufrientes, de los humildes e inspirar a hombres y mujeres libres que se conmuevan por los más olvidados. Como decía Carlos Cajade “si el mundo no se piensa desde el pobre se construye contra Dios”.
   Nos queda señalar que, este “papa del fin del mundo”, no sólo nos da algunas pistas para juzgar la contradicción fundamental que se nos aparece, sino que nos recuerda, en los consejos a los jovenes hablándoles de la evangelización, el camino para defender las conquistas que ya son potestad de nuestro pueblo: la militancia, la movilización, el salir afuera, salir a la calle, no quedarse en la comodidad, tomar la iniciativa, “hacer lío”, “primerear”, buscar motorizar procesos históricos de largo alcance y no la desesperación por los cargos, construir sobre las necesidades reales de los excluidos y marginados.

   Claramente, Francisco toma posición y se ubica de un lado de la vereda, instalando criterios y valores que sirvan como horizonte para la búsqueda de una salida a esta crisis terminal del capitalismo global, tal como lo hemos conocido. Este es el telón de fondo que corre tras la escena de los dos candidatos a presidente de la Nación, eso es lo que está en juego. Nunca dirá a quién votaría, pero nos recuerda: “voten con responsabilidad” y “ustedes ya saben como pienso”.


Un musulmán y un cristiano frente a los hechos de París

Por Facundo Barrionuevo y Kamel Gomez El Cheij

En este contexto internacional, de profundas conflictividades económicas, políticas y sociales, que no deja de lado la dimensión espiritual y religiosa de la vida humana, y en especial haciendo foco en los fenómenos del fundamentalismo y las acciones bélicas que se desarrollan como disputas geopolíticas entre las potencias mundiales, nos hemos dado a la tarea de construir espacios de reflexión política e interreligiosa, desde la singularidad de una amistad entre un cristiano católico y un hermano musulmán shií.
Antes de toda interpretación política vemos la necesidad de plantear que en este momento histórico que atraviesa nuestra sociedad “global”, existe una emergencia humana, y por eso es necesario condenar toda forma de sufrimiento de cualquier pueblo; solidarizarse con las familias de aquellos que han muerto en los atentados parisinos, y también con aquellos que mueren día a día, olvidados en distintas regiones del planeta, particularmente en Medio Oriente y África.
Ibn Jaldún nos enseñó que, a veces, la historia y el presente se parecen como dos gotas de agua. Ya conocemos los sucesos de Afganistán, Al Qaeda y Osama bin Laden. De las Torres Gemelas a Paris, hay más explicaciones geopolíticas y económicas que religiosas.
Nos duele Paris. Tanto como Palestina, Iraq, o Siria. El terrorismo siembra miedo, y de ese desdichado temor suelen justificarse políticas que terminan provocando… más terrorismo. No resolveremos el problema del terrorismo financiando terroristas, entregándoles armas de última generación, apoyo logístico e inteligencia. La mejor manera de resolver la crisis que provoca el mal llamado “estado islámico” –que no es ni una cosa ni la otra- es dejar de enviarles armas e impedir que los mercenarios patrocinados por la OTAN ingresen al territorio sirio e iraquí.
Tampoco resolvemos el terrorismo persiguiendo a los “descartados”, cercándolos, creando muros que impidan a la “población sobrante” acceder a la educación, a la salud, a un trabajo digno. Los jóvenes europeos que deciden viajar a Siria lo hacen en su mayoría porque fueron abandonados por sus sociedades. El “estado de bienestar” es ya una hoja difícil de encontrar en los libros de historia. Sin proyectos de vida, cansados de drogarse, los marginados de Europa consiguen “trabajo” asesinando en Medio Oriente, para luego regresar y seguir haciendo lo único que saben.
Francia cerró sus fronteras. Así entendemos que el atentado levanta un muro a los refugiados. Ellos son los que se escapan del otro terrorismo, el económico, que también mata, de hambre. Son los oprimidos de otro fundamentalismo, el de mercado.
La religión del “dios dinero”, opio de los ricos, que destroza a los hombres; sea con consumismo enfermizo para los que entran en el sistema, sea con miseria y guerras. La Naturaleza, que tiene espacio para todos, también sufre los logros de esta civilización “que se pasó de rosca”.
Percibimos con temor toda reacción islamofóbica como consecuencia de estos hechos. La interpretación fácil y primera que dejaron ver algunas cadenas informativas fue que “quienes habían perpetrado los atentados fueron refugiados recientemente llegados a Francia”. Desde los sucesos del Charlie Hebdó hubo múltiples registros de incidentes xenófobos contra comunidades musulmanas, donde la policía, muchas veces, deja hacer. No dudamos que vuelvan a sucederse hechos similares con los refugiados sirios, o musulmanes en general, a raíz de los atentados de París. Todo esto acompañado por decisiones políticas de signo chauvinista. Ya conocemos la historia de Europa. No queremos que se repita
Sin embargo, no hay que situarse en Europa para observar expresiones de desprecio étnico o religioso. Basta navegar un poco por las redes sociales para observar cómo estas posturas segregacionistas prenden en un sector de nuestra gente. Se activan los integristas católicos (que también son fundamentalistas) argumentando contra el “aperturismo” europeo y poniendo el foco en un supuesto “relativismo religioso” propio de una Europa que ya hace tiempo no es más exclusivamente cristiana.
A ello hay que interpelar con las enseñanzas de la Iglesia, en el Concilio Vaticano II y en particular con aquello que señala el papa Francisco:
“Todos los pueblos forman una comunidad, tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra y tienen también un fin último, que es Dios, (…) cuyo designio de salvación se extiende a todos.” (Declaración Conciliar Nostra Aetate, 1)
Recordando las desavenencias del pasado, el Concilio exhorta:
“Procuren sinceramente una mutua comprensión, defiendan y promuevan unidos la justicia social, los bienes morales, la paz y la libertad para todos los hombres” (NA, 3).
No hay lugar al desprecio de parte de los cristianos por ningún pueblo y menos por el Islam, con quienes compartimos la filiación con nuestro padre Abraham, la adoración a un Dios único y un compromiso ético por los más pobres. “El que no ama, no ha conocido a Dios” (1 Jn. 4, 8).
Ruega el papa Francisco en su Carta Evangelium Gaudium por la libertad religiosa para todas las creencias, y en especial resalta que:
“Frente a los episodios de fundamentalismo violento el afecto hacia los verdaderos creyentes del Islam debe llevarnos a evitar odiosas generalizaciones porque el verdadero Islam y una adecuada interpretación del Corán se oponen a toda violencia” (EG, 253).
Las palabras de Francisco –del que se habla mucho, pero poco se lee- nos introducen al “verdadero Islam”. Importante tarea es la que les toca a los musulmanes. En el diálogo ya hay parte de la solución.
Hacia afuera de su comunidad, en la convivencia con los hermanos no musulmanes, se debe señalar la injusticia de que determinadas palabras sean casi propiedad del Islam. Fundamentalismo, integrismo, terrorismo, parecen sólo encontrarse en el diccionario islámico. Basta ver lo que padece el pueblo palestino para tener otra perspectiva. Quizás sea necesario mencionar que las principales víctimas del terrorismo son…los musulmanes. El ISIS ahora, y antes Al Qaeda, han realizado sus principales atentados terroristas en tierras de mayoría musulmana.
Por otro lado, hacia adentro de la comunidad de creyentes musulmanes, es tarea impostergable denunciar con firmeza y claridad la doctrina fundamentalista que sirve de soporte ideológico para justificar tales prácticas. Grupos reducidos de fanáticos no representan a la inmensa mayoría de los musulmanes. Hace tiempo que intentamos distinguir que la doctrina takfirí Wahabí, la cual se considera la única poseedora de la verdad y la salvación –dicho sea de paso, pretensión nada nueva en la historia del hombre-, es ajena a las enseñanzas del Islam.
Han amputado el mensaje del Islam, intentan usurpar la interpretación integral del Corán, quieren matar la belleza de la mística islámica, descuartizar su historia, corromper su espíritu celestial, degollar su sabiduría. Quieren cambiar el conocimiento transmitido por los profetas, por su ignorancia materialista.
El profeta Muhammad (conocido como Mahoma) señalaba a aquellos que leen el Corán, y el mismo Corán los maldice. Desde la perspectiva islámica, el Libro Revelado de los musulmanes es la teofanía por excelencia. En su lectura, comprensión, estudio, contemplación, es donde encontramos la metafísica, la teología, la ley, la ética y la historia sagrada. ¡Qué lejos están los fundamentalistas de todas estas enseñanzas!
Ya terminando esta breve reflexión, nos recuerda el papa Francisco que,
“un diálogo en el que se busquen la paz social y la justicia es en sí mismo, más allá de lo meramente pragmático, un compromiso ético que crea nuevas condiciones sociales” (EG 250)
Y nos enseña el Corán:
“¡Gentes! Los hemos creado a partir de un hombre y una mujer y los hemos hecho pueblos y tribus distintos para que se reconozcan unos a otros.
Y en verdad que el más noble de ustedes ante Dios es el más piadoso.
Dios todo lo conoce, está bien informado” (49; 13)


viernes, 16 de enero de 2015

El papa Francisco no es “Charlie” (un pensador irreverente)

La gloria de Dios, es que el hombre viva
(san Ireneo, obispo de Lyon, Contra las herejías
Libro 4, 20,5-7)


   El papa Francisco en sus declaraciones ante los periodistas, en vuelo desde Sri Lanka a Manila, habilitó o legitimó una contra-corriente que por lo bajo se venía haciendo sentir en las redes sociales: #YoNoSoyCharlie.
   La necesaria y rápida solidaridad en todo el mundo a los asesinados en el Semanario Satírico Charlie Hebdó y al pueblo francés, agredido por una acción aberrante y en todo condenable, se nucleó tras el hashtag #YoSoyCharlie. Sin embargo lo que en esa bolsa de declaraciones aparecía era evidentemente contradictorio y dispar. Desde defensores de los derechos humanos, progresistas de izquierda, promotores de la paz mundial entre religiones, hasta partidarios del liberalismo más recalcitrante.
   
   Es quizás tiempo de realizar una acción pensante que sacuda los lugares comunes de la solidaridad sin más. Eso sí, sin ambigüedades en el rechazo a toda acción asesina.
   Una vez más resuena, la voz valiente de un papa sin temores. La voz a contramano por un mundo con necesidad de transformaciones históricas y de carácter civilizatorio. Aunque en este juego de oposiciones, también en el paquete de #YoNoSoyCharlie hay heterogeneidades y contradicciones, la oposición ayuda a pensar y alumbrará un nuevo lugar desde el cuál mirar la complejidad de la trama.
   
   El papa Francisco instaló el debate sobre la libertad: de culto, de expresión, y por extensión sobre las “otras libertades” también, al decir “no se puede insultar la fe de los demás. No se le puede tomar el pelo a la fe”, y también “en la libertad de expresión hay límites”. Citó ejemplos de las guerras “de religión” como la “Noche de San Bartolomé” en el s. XVI donde católicos asesinaron miles de protestantes en Francia.
   Inspirados por la actitud del papa, cabe preguntarse ¿son “de religión” estos hechos a los que asistimos? ¿Qué tan real es la separación moderna entre política y religión? ¿Es válida esta concepción volteireana de la libertad para la construcción de una humanidad en paz? ¿Es posible la libertad a toda costa? ¿Colabora en el camino hacia una “pax perpetua” la pretensión moderna de extirpar de la vida pública toda expresión religiosa? Recordemos que estas concepciones se instalaron a sangre, fuego y guillotina en la Revolución Francesa. Ni siquiera Robespierre pudo escapar al ajusticiamiento que el mismo ayudó a instalar en la Francia del Terror contra aquellos que se oponían a la Revolución. Habría que buscar en los orígenes filosóficos y políticos de esta Modernidad algunas claves para pensar el presente y el futuro en dimensiones planetarias.
   Europa, y Francia en particular, hicieron escuela de terrorismo de estado, dentro y fuera de sus fronteras. Sus cuadros militares y hasta religiosos enseñaron tortura, represión y “consuelo espiritual” a ejercitos y agentes del tercer mundo para desarrollar dictaduras y gobiernos despóticos. El colonialismo genocida del siglo XX los tuvo como abanderados, y hoy cooperan en los manotazos por mantener la hegemonía mundial de los EEUU. Desde luego no citamos estos elementos para justificar los ataques al Charlie Hebdó, pero tampoco pueden ocultarse al sentido común, que forma su opinión por los sesgos de las grandes cadenas de información del imperialismo mundial, que consigue justificar sus teorías de seguridad y vigilancia global.
   
   Se hace necesario caminar con sólidas formaciones y conocimiento en torno a las tradiciones religiosas y espirituales del mundo, como patrimonios espirituales de la Humanidad. Es tarea para todos aquellos que quieran colaborar en la construcción de un mundo más humano. En especial para los militantes políticos, intelectuales de todo orden, aquellos que tienen responsabilidades públicas, comunicadores, etc. Debe construirse un nuevo movimiento de derechos humanos en torno a lo religioso, como se fue conformando en torno al género, las etnias y a los crímenes del terrorismo de estado.

   Esta “civilización pasada de rosca”, globalización de la indiferencia”, con una “economía de exclusión1” que pone por delante al “dios dinero”, exacerbando el consumo frente a toda vida humana, cosecha tempestades, inseguridad, violencia, pobreza y muerte en todas las regiones del mundo. La filosofía política puede encontrar en las grandes tradiciones religiosas criterios y orientación para basar un nuevo paradigma: rezan los textos sagrados desde Hamurabbi y Egipto, pasando por la Biblia y el Corán el precepto común y misericordioso de “dar de comer al hambriento, dar de beber al sediento, consolar a la viuda y vestir al peregrino2”. Es decir, reencontrarse con las bases espirituales que empujan a realizar una opción por los últimos, por los desheredados de la tierra. Ahí si la espiritualidad, la religión, una opción ética por los valores fundamentales de la vida humana se reconstituirá como co-laborador de la historia hacia democracias cada vez más radicales y proyectos de justicia social.

   Como señala el filósofo mendocino Enrique Dussel, hay que comenzar una “crítica de la religión”. Esas corrientes fundamentalistas que están en todos los relatos religiosos, sí son “el opio de los pueblos”. Es un fenómeno extendido en todo el mundo, y América Latina no es ajeno, que ante la crisis de identidad, el contexto de exclusión, la falta de proyecto de las juventudes crecen y se ensanchan los movimientos religiosos ultraconservadores e integristas: los fundamentalismos islámicos, judíos sionistas, algunas iglesias pentecostales, y nuevos movimientos católicos, etc. fortalecen proyectos políticos de las derechas en todos los continentes3.

   Ante tanta complejidad nos queda el pensar. Ponernos sobre los acontecimientos contemplando. Intentado discernir los signos de estos tiempos. Buscando esas señas de los dioses huidos de los que nos hablaba Heidegger. Hacerle lugar a lo Sagrado, para que de la mano de poetas y pensadores que embellezcan otra vez nuestra tierra, abramos el camino hacia un Otro Comienzo.


Foto: laverdadyucatan.com

1Cfr. FRANCISCO, papa; Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium; CEA; Buenos Aires 2013
2Enrique Dussel, Seminario “Filosofía Política actual en América Latina” dado en la Universidad Nacional de Cuyo (2012)

3Para profundizar estudios sobre las configuraciones religiosas populares y cristianas de la cultura actual Cfr. estudios de sociología de la religión de Fortunato Mallimacci (UBA) y pbro. Marcelo González (UBA).

miércoles, 11 de septiembre de 2013

RECHAZO A CUALQUIER PROYECTO DE BAJA DE EDAD DE IMPUTABILIDAD

“Habrá que llenar el futuro de recuerdos,
Cuando en este país, ser niño fue un privilegio,
ser trabajador un derecho adquirido y ser anciano una bendición.”
Alberto Morlachetti


Desde la Asociación Civil y Centro Juvenil “Para que nunca te rindas” expresamos nuestro más ferviente rechazo a cualquier intento de baja de la edad de imputabilidad de los adolescentes, por considerarla una medida altamente represora y criminalizadora de la niñez y la pobreza.

En estos días, la prensa y los medios de comunicación,  han prestado especial atención a los dichos de varios candidatos políticos respecto de esta propuesta. Por tal motivo, creemos conveniente que todos los trabajadores de la niñez nos expresemos al respecto para frenar una nueva ola de opinión que siempre cala hondo en el carácter cultural de nuestro pueblo. Por eso, nos preocupa llamar a la reflexión a los legisladores en post de la defensa de la vida de nuestra infancia y ataque a las causas que generan el sufrimiento de tantos pibes y pibas de nuestro país.

Estas “recetas” espasmódicas surgen, de tanto en tanto, en boca de algunos “genios” de la seguridad, arrojando cifras mentirosas y confusas, carentes de un pensamiento profundo de la problemática que aqueja a nuestros barrios: el crimen organizado, las mafias del narcotráfico, la prostitución y trabajo infantil, la falta de empleos, educación y salud digna…

Creemos que es necesario fortalecer aún más el sistema de protección y promoción de derechos en la Provincia de Buenos Aires, en lugar de acudir a soluciones represivas. Quienes compartimos la tarea educativa con niños, niñas y adolescentes conocemos de su desprotección por parte del Estado, y afirmamos con vehemencia que el “Hambre es un Crimen”, que “ningún pibe nace chorro” y que solo con “Ternura, Venceremos!”.

Gabriel Eciolaza, Facundo Barrionuevo, Noelia Danzi, Rocío Manceñido

Comisión directiva de la Asociación Civil